top of page

Niveles en el Proceso de Lectoescritura


Los niveles en el proceso de lectoescritura son los

siguientes:


Presilábico, silábico, silábico-alfabético y alfabético


Es como un desarrollo de cualquier habilidad del ser humano

la cual se determina por factores internos y externos del indivivuo.

“La adquisición de la lectoescritura”


Reflexión sobre el proceso en adquisición de la lectoescritura.


En la experiencia docente se viven situaciones educativas en donde es necesario hacer una pauta y saber cómo actuar en el quehacer de educar. Una de estas situaciones es la enseñanza de la lectura y la escritura, este proceso implica la interacción de distintos elementos de la comunidad escolar, padres de familia, maestros, y alumnos. Tal vez nos podremos preguntar pero por qué se presenta este tipo de cuestiones.


Una primera respuesta sería que la adquisición de la lectoescritura es un paso elemental para cualquier individuo y de su firmeza dependen otros logros escolares y personales de la vida. De ahí más argumentos serian que los alumnos en esta situación son pequeños y necesitan de apoyo cercano o que son sus primeros años escolares.


Analizando las características de este proceso de forma personal considero que el camino en la adquisición de la lectura y escritura depende de los siguientes factores, algunos con más peso que otros: El nivel de desarrollo de los alumnos, el ambiente alfabetizador en casa y escuela, el apoyo regular de los padres, la actitud y el profesionalismo del docente a cargo. Mencionaré que la adquisición de la lectura y la escritura no van de la mano en su totalidad solo habrá algunos aspectos que coincidan con las dos, ya que implican la puesta en práctica de diferentes habilidades, la escritura tendrá que ver con habilidades motrices o físicas y la lectura con habilidades mentales de imaginación y construcción de significados. De antemano se debe comprender que los alumnos requieren del apoyo constante de los distintos elementos, no solo el maestro sino la comunidad escolar en colaboración y equipo. A continuación presentaré características de los niveles de la lectura y escritura e información referente al desarrollo de estas dos habilidades esenciales.


CONCEPTUALIZACIÓN DE LA LECTURA

Para poder evaluar el nivel de lectura es necesario aplicarle algunas pruebas de manera individual, ya que de manera grupal sería imposible identificar sus conocimientos acerca de este proceso.


La lectura consta de dos aspectos importantes que es necesario identificar para hacer la correcta lectura de palabras o textos:

  • CUALITATIVO: Se refiere al contenido fonético de la palabra, es decir, cuáles letras la integran, y en qué orden aparecen.

  • CUANTITATIVO: Que hace referencia a la cantidad de letras que integran la palabra, si ésta es larga o es corta.

Para realizar la valoración, se sugiere presentar al niño palabras para leer con y sin imagen de apoyo, y de ser necesario, algún enunciado con y sin imagen de apoyo; si se considera también factible, se puede manejar algún texto corto con y sin imagen de apoyo, cuando el niño ha logrado superar los casos anteriores.


Se manejan tres niveles de lectura, dependiendo de la presencia o ausencia de estas dos cualidades:


PRIMER NIVEL


El primer nivel de lectura se da cuando el niño no logra identificar las dos cualidades. Considera que el texto no tiene significado, por lo que se limita a deducir que ahí dice nada, o a adivinar la palabra o texto que cree que está escrita. Se pueden dar casos también donde una palabra larga señala el nombre de un objeto grande y una palabra corta indica un objeto pequeño.

Ejemplo:

Palabra o texto sin imagen de apoyo: Sapo

Interpretaciones, el niño deduce que ahí dice:

  • Nada

  • Hay una pelota (se refiere a la letra O)

  • Hormiguita (palabra corta, objeto pequeño)

  • Rana (al ver el dibujo si se presenta)

Además, cuando se le presenta la palabra u oración con una imagen de apoyo, la interpretación se hace en función de ésta, sin considerar las características de la palabra escrita (letras que la forman, cantidad de letras o de palabras si es un enunciado, etc.), se dan entonces tres situaciones: primero, el niño interpreta en el texto el nombre del dibujo; segundo, hace un comentario relacionado con la imagen; tercero, describe la imagen.

Ejemplo:

Texto con imagen de apoyo: El elote es rico (dibujo de un elote)

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • Elote (nombre del dibujo)

  • Me gusta el elote con limón (comentario)

  • Es un elote amarillo y tiene hojas (descripción)

SEGUNDO NIVEL

El segundo nivel se presenta cuando el niño ha logrado identificar claramente uno de los dos aspectos de la lectura, generalmente el cuantitativo, por lo que las interpretaciones se basan principalmente en la cantidad de letras de una palabra, o de palabras en un enunciado.

Una palabra larga puede deducirla como cualquier nombre largo que conoce (no necesariamente si es el nombre de un objeto grande) y una palabra corta le significa cualquier palabra corta que conozca.

Ejemplos:

Palabra larga sin imagen: Refrigerador

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • Manzana

  • Computadora

Palabra corta sin imagen: Pato

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • Casa

  • Oso

Al presentarse una palabra acompañada de una imagen de apoyo, el niño intenta leer la palabra, aunque la imagen seguirá siendo la principal referencia, sirviéndole para anticipar y confirmar lo que está escrito, se distingue del primer nivel porque existe un intento de lectura sobre la palabra, en ocasiones siguiendo un silabeo guiado con su dedo sobre la palabra.

Ejemplo:

Palabras con dibujo de apoyo: monedas (dibujo de monedas), juguete (dibujo de un carrito).

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • Di-ne-ro.

  • Ca-rri-to.

Cuando le presentamos al niño un enunciado, pueden ocurrir dos situaciones: primero, el niño interpreta el enunciado mencionando otro enunciado con el mismo número de palabras, aunque nada tenga que ver con lo que está escrito; segundo, el niño hace un ajuste mencionando una palabra donde el número de sílabas de ésta coincide con la cantidad de palabras del enunciado.

Ejemplo:

Enunciado: El elote es rico.

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • Mi casa es grande (4 palabras en ambos enunciados)

  • Pe-lo-ti-ta (4 sílabas por 4 palabras del enunciado)

En estos casos de palabras y enunciados con imagen, se observa al ejecutar la lectura una correspondencia sistemática entre las partes escritas (señaladas con su dedo usualmente) y las partes de la emisión oral.

Al identificarse preferentemente el aspecto cualitativo, el niño puede leer la(s) primera(s) letra(s) de una palabra o la primera sílaba, pero sin leerla correctamente.

Ejemplo:

Palabra sin imagen de apoyo: Peluca

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • Papá (P de papá)

  • Pe … scado (identificó las primeras dos letras)

  • Pe-l … pelota (identifico la primera sílaba y parte de la segunda)

TERCER NIVEL


Los niños, ante la lectura de un texto, además de considerar el aspecto cuantitativo, también logran identificar más claramente el cualitativo, es decir, además de la cantidad, también importa saber cuáles letras aparecen en el texto.

Las respuestas de los niños en este nivel van desde intentos por comprender el contenido del texto aún sin lograrlo totalmente, hasta la lectura comprensiva de los mismos.

Al presentarle al niño un texto, con o sin imagen su lectura estará en función de lo que está escrito, aunque no logre llegar a la interpretación correcta, posiblemente llegando a una idea incorrecta por deducción ante lo que le sugiere lo que acaba de leer.

Ejemplos:

Palabra: Monedas

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • Mo-ne-bas

  • Mo-na-das

  • Mo-ne-sa

Enunciado: El elote es rico

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • Le leote se riso

  • Le leto se risa … el león se ríe

Puede darse el caso de una idea derivada de la idea original del texto; el niño descifra el texto obteniendo un significado, pero modificando el enunciado sin variar su idea principal.

Ejemplo:

Enunciado: El elote es rico

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • El-e-lo-te-e-s-ri-co … Elote sabroso

  • El elote sabe muy rico

Los niños de este tercer nivel también logran interpretar y comprender correctamente el texto leído a partir de la ejecución realizada.

Ejemplo:

Texto: El elote es rico

Interpretación, el niño deduce que ahí dice:

  • E-l-e-lo-te-e-s-ri-co … el elote es rico

CONCEPTUALIZACIÓN DE LA ESCRITURA


Para evaluar este aspecto, es necesaria la aplicación de un dictado de palabras y enunciados, que puede aplicarse de manera individual o de forma grupal, además de incluir en el ejercicio la escritura libre para evaluar los niveles de redacción, lo que se explicará más adelante.


Este dictado conviene que los niños lo hagan en una hoja suelta en vez de su libreta, con el fin de llevar más cómodamente el seguimiento y de considerarse, un debido registro.


Se sugiere también que todas o la mayoría de las palabras sean pertenecientes a un mismo campo semántico, y exista variedad entre el tamaño de las mismas, es decir, incluir tanto palabras largas como cortas; igualmente, conviene incluir palabras que incluyan sílabas mixtas (de tres o más letras) inversas (donde la vocal va antes de la consonante) y trabadas (tr, tl, br, bl, cr, cl, dr, dl, fr, fl) y no sólo palabras con sílabas sencillas.


También es importante que al dictar un enunciado, éste incluya una de las palabras dictadas, de esta manera conoceremos si el niño aplica la noción de estabilidad de palabra, lo que nos ayudará a saber si el niño ya entiende la relación palabra-objeto o si todavía no construye este concepto, esto se explicará un poco más adelante.


Al momento de calificar, el docente debe tomar en cuenta que existen dos tipos de errores a considerar:

  1. Polivalentes: Es decir, existen sustituciones de letras por otras de igual o similar sonido, como s-c-z, b-v, rr-r inicial, ñ-y-ll, ch-sh-ll-y, c-k, y la omisión o anexo de h. Estos errores carecen de importancia, pues aún al existir, nos damos cuenta que el niño ha encontrado la relación entre la grafía y el sonido correspondiente. Por ejemplo: payaso (pallazo, pachaso), oso (ozo, hoso), risa (rriza), casa (kaza), silla (cilla, ziya, sisha), etc.

  2. Grafofonéticos: Es decir, en cuanto a la relación existente entre el sonido y la grafía; se dan en este caso omisiones, adiciones, traslaciones (cambio en el orden) o sustituciones (cuando no existe similitud entre los sonidos) de letras. Estos errores son los que deben importar al docente, pues son los indicadores de la hipótesis de escritura que el niño tiene al momento de realizar el ejercisio.

A lo largo de este apartado se mostrarán algunos ejemplos de escrituras aplicadas a niños de primer grado, donde el dictado aplicado, en su mayoría perteneciente al campo semántico juguetes, fue:

  • gaviota

  • conejo

  • tren

  • trompo

  • barco

  • pista

  • pelota

  • bicicleta

  • papalote

  • el niño perdió su pelota

Aunque aparecen otros ejemplos donde se aplicó un dictado diferente:

  • tren

  • membrillo

  • sueña

  • Andrés

  • tractor

  • hueso

  • refrigerador

  • gigante

  • ayer

  • Andrés se subió al tren

  • comemos dulce de membrillo

El tipo de hipótesis (o nivel) que un niño puede manifestar ante el dictado de palabras y enunciados puede ser presilábica, silábica, silábico-alfabética o alfabética, que son los cuatro niveles básicos de la escritura, cada uno de los cuales presenta otros subniveles clasificados en categorías y subcategorías que se analizan a continuación.


NIVEL PRESILÁBICO


Esta hipótesis se presenta cuando el niño no relaciona los textos con los aspectos sonoros del habla. Comúnmente, al escribir, los niños mezclan en la misma palabra diferentes grafías como las propias letras, números y pseudo-grafías, es decir, grafías derivadas de las grafías convencionales de las letras y los números o símbolos inventados por ellos mismos. Se dice entonces que el niño posee una conceptualización presilábica.


Este nivel se divide en 4 categorías diferenciadas, asignadas de manera progresiva alfabéticamente desde la letra A hasta la D.


A. GRAFISMOS PRIMITIVOS

Son las escrituras iniciales, presentadas principalmente cuando existen pocas referencias previas de los niños hacia la escritura. Existen tres subcategorías incluidas en esta categoría:


A1. Grafismos primitivos: Se presenta cuando el niño solo realiza dibujos o simplemente raya la hoja, sin existir un orden claro en los trazos, conocido lo anterior como garabato.


A2. Escritura unigráfica: Representación de cada palabra por medio de una única grafía, es decir, escribe una y otra vez el mismo símbolo para escribir todas las palabras. A3. Escritura sin control de cantidad: Ante el acto de escritura, para cada palabra llena un renglón con muchos símbolos, generalmente iguales, tomando como referencia el inicio y el final del renglón.


B. ESCRITURAS FIJAS


Existe un número mayor de símbolos para escribir las palabras (generalmente no excede de tres), siendo siempre el mismo cada vez que escribe, repitiendo siempre los mismos símbolos en el mismo orden. Aunque puede haber alguna variación ocasional, sobre todo en el último símbolo. Sólo existe una subcategoría dentro de esta categoría.


B4. Escrituras fijas: Se mantiene fijo el número, las grafías y el orden en que aparecen, sin variación.


C. ESCRITURAS DIFERENCIADAS


El niño tiene en cuenta que las palabras no siempre se escriben igual, por lo que empiezan a observarse variaciones en sus escrituras, ya sea en la variedad de símbolos, en la cantidad, o en ambos aspectos. Existen 5 subcategorías pertenecientes a esta categoría:


C5. Secuencia de repertorio fijo con cantidad variable: Se diferencia del nivel B4 porque existe una variedad en la cantidad de símbolos en cada palabra, aunque siguen presentándose constantemente los primeros símbolos iniciales en cada una y en el mismo orden, repitiendo una secuencia fija en cada palabra. C6. Cantidad constante con repertorio fijo parcial: Aparecen siempre los mismos símbolos y se mantiene una cantidad constante en todas o en la mayoría de las palabras, pero varía el orden en que los símbolos están escritos. Se puede dar el caso donde la letra inicial es casi siempre la misma, pero varían los demás símbolos.


C7. Cantidad variable con repertorio fijo parcial: Aparecen predominantemente los mismos símbolos en todas las palabras, pero la cantidad entre las palabras varía.


C8. Cantidad constante con repertorio variable: Se mantiene siempre la misma cantidad de símbolos en cada palabra, pero hay mucha variedad de grafías, por lo que no se repiten constantemente entre las palabras.


C9. Cantidad y repertorio variables: Tanto la cantidad como la variedad de símbolos en cada palabra es diferente.


D. ESCRITURAS DIFERENCIADAS CON VALOR SONORO INICIAL


Se diferencia de las escrituras diferenciadas porque el niño comienza a entender un poco la relación entre sonido y grafía, por lo que, en algunos casos, asigna arbitrariamente un símbolo cualquiera para escribir una letra o una sílaba determinada, aunque no necesariamente corresponde con el sonido correcto; esto ocurre principalmente con la sílaba inicial, sobre todo si son palabras que inician con una vocal. Sólo hay una subcategoría dentro de esta categoría.


D10. Cantidad y repertorio variables y presencia de valor sonoro inicial: Al igual que en el nivel C9, tanto la cantidad como la variedad de símbolos en cada palabra es diferente, sin embargo, se puede observar la presencia de un símbolo inicial igual cuando existen palabras que inician con la misma sílaba, sobre todo si se trata de vocales iniciales, aunque el símbolo no necesariamente coincide con las letras correspondientes. Se puede dar una variedad en este nivel donde la cantidad es constante.

NIVEL SILÁBICO


Este nivel inicia cuando el niño establece las primeras relaciones sonoro-gráficas, en general, cada grafía representa una sílaba, por ello es el nombre de esta hipótesis, es decir, ha logrado una conceptualización silábica. Generalmente, en este nivel el niño ya no mezcla diferentes tipos de grafía, sino que aparecen, o en su defecto predominan muy claramente, sólo las letras.

Este nivel se divide en 3 categorías diferenciadas, asignadas alfabéticamente con las letras E, F y G:


E. ESCRITURA SILÁBICA INICIAL

A diferencia de las escrituras diferenciadas, en esta categoría ya existe un dominio claro de las letras en la escritura, es decir, el niño es consciente de que las letras cumplen una función específica que no desempeñan los demás símbolos. Los niños en este nivel ya conocen visualmente la mayoría de las letras, por lo que se ve claramente una gran variedad de escritura entre cada palabra, es decir, el repertorio es mucho más variado.


Existen tres subcategorías dentro de esta categoría:


E11. Escritura silábica inicial sin valor sonoro convencional: Todavía no encuentra el niño una idea acerca de la relación existente entre el símbolo y el sonido, por lo que en su escritura sigue sin existir una correspondencia sonoro-gráfica.


E12. Escritura silábica inicial con valor sonoro convencional: A diferencia del caso anterior, el niño ha comenzado a descubrir una relación entre un sonido determinado y su letra, por lo que se empieza a observar en su escritura la inclusión de algunos símbolos correspondientes a algunas letras o sílabas, se pueden observar por ejemplo, las primeras dos letras de una palabra aunque no necesariamente al inicio, o la escritura de vocales de sílabas iniciales al inicio de las palabras, seguidas de otras letras agregadas al azar. Se considera dentro de este nivel cuando el niño sólo ha escrito la letra inicial de cada palabra.


E13. Escritura silábica inicial con valor sonoro convencional en las escrituras con correspondencia sonora: Se distingue del nivel anterior porque, además de la presencia de las representaciones convencionales, la cantidad de letras en cada palabra está en función de la longitud de la misma, es decir, en palabras largas, escribe más letras.


F. ESCRITURAS CON MARCADA EXIGENCIA DE CANTIDAD


El niño se ha formado la idea de que debe existir una cantidad mínima para atribuir un significado a las palabras, por lo que tiende a agregar (casi siempre en la paste final) más letras arbitrariamente, generalmente se agregan siempre las mismas letras en cada palabra, por lo que comúnmente sólo se observan variaciones al inicio de la palabra.


Hay que destacar que en este nivel, las letras correspondientes a la palabra dictada (que están al inicio) representan sílabas cada una, es decir, si se dictó una palabra de tres sílabas y otra de una sílaba, aparecerá en la escritura tres letras iniciales para la primera palabra, y una en la segunda, y en ambos casos se habrán agregado otras letras (ya sea una letra extra o una secuencia de dos o tres letras) de manera arbitraria para que ahí diga algo.


Existen 2 subcategorías en esta categoría:


F14. Escritura silábica con marcada exigencia de cantidad sin predominio de valor sonoro convencional: Se escribe una letra por cada sílaba de la palabra, pero estas letras no corresponden con alguna existente en dicha sílaba; al final de cada palabra, se anexa una secuencia de letras que se repite en casi todos los casos, de esta manera el niño le da un significado a su escritura.


F15. Escritura silábica con marcada exigencia de cantidad con predominio de valor sonoro convencional: Se diferencia del anterior porque las letras iniciales corresponden a las sílabas de la palabra; es común que esas letras sean las vocales de cada sílaba, aunque también puede aparecer alguna consonante. Al final de cada palabra vuelve a aparecer constantemente una secuencia arbitraria de letras que el niño agrega para dar significado (en el caso de la imagen, el niño agregó una vocal extra en la mayoría de las palabras).

G. ESCRITURAS ESTRICTAS


La relación sonoro-gráfica se hace más evidente, el niño entiende mejor la función de cada letra dentro de las palabras. En esta categoría, el niño asigna un significado silábico a cada símbolo escrito, es decir, por cada sílaba escribe una letra, así, si una palabra tiene 3 sílabas, en su escritura aparecerán únicamente 3 letras; si es una palabra monosílaba, sólo escribirá una letra.


Esta categoría se divide a su vez en dos subcategorías:


G16. Escritura silábica estricta sin predominio de valor sonoro convencional: El niño asigna cualquier letra a cada sílaba, sin haber la existencia de una relación entre esta grafía y el sonido real de la sílaba. Aparece una letra por cada sílaba.


G17. Escritura silábica estricta con predominio de valor sonoro convencional: A diferencia del anterior, la letra asignada tiene cierta correspondencia sonora con la sílaba que representa. Es muy común en este nivel que los niños escriban sólo las vocales de cada sílaba, aunque pueden aparecer casos donde la letra escrita es una consonante que corresponde a la sílaba.


NIVEL SILÁBICO-ALFABÉTICO

Es una transición o espacio intermedio entre el nivel anterior y el alfabético, el niño empieza a asignar una letra por cada sonido, pero todavía conserva algunos conceptos del nivel silábico, por lo que aún sigue agregando una letra para algunas sílabas. Entonces, el niño tiene una conceptualización silábico-alfabética.


Sólo existe una categoría correspondiente a este nivel:


H. ESCRITURAS SILÁBICO-ALFABÉTICAS


El niño relaciona unas veces una letra con una sílaba, y otras veces relaciona una letra con un fonema dentro de la misma palabra. Coexisten la hipótesis silábica y la alfabética. Existen dos subcategorías correspondientes:


H18. Escritura silábico-alfabética sin predominio de valor sonoro convencional: Generalmente aparecen las vocales o la mayoría de ellas en cada palabra en orden correcto, pero se anexan algunas consonantes que no corresponden a las adecuadas.


H19. Escritura silábico-alfabética con predominio de valor sonoro convencional: Además de las vocales, existe la presencia de algunas consonantes, donde la mayoría corresponden a las que integran la sílaba representada. Es común también que los niños escriban palabras incompletas cuando son largas, pero estas letras corresponden a la parte inicial de la palabra dictada.


NIVEL ALFABÉTICO


El niño logra establecer una clara relación sonoro-gráfica, aún con la presencia de errores grafofonéticos; es decir, es consciente de que a cada sonido le corresponde una letra. A esto se le llama conceptualización alfabética.


Solamente existe una categoría correspondiente al nivel alfabético:


I. ESCRITURAS ALFABÉTICAS


En todas las escrituras alfabéticas existe una correspondencia sonoro-gráfica, es decir, cada letra escrita representa un sonido, independientemente si es correcto o incorrecto, aunque suele suceder que se omita alguna letra, que usualmente sucede cuando se trabaja con sílabas mistas o trabadas. Existen tres subcategorías alfabéticas:


I20. Escrituras alfabéticas sin dominio de valor sonoro convencional: Aunque todas las vocales escritas sean correspondientes, el fallo se encuentra en las consonantes, cuando existen múltiples errores donde no coinciden con la letra correspondiente, sin embargo, se respeta la relación entre símbolo y fonema, por lo que si se ha dictado una palabra de 8 letras, aún con los errores el niño habrá escrito 8 letras.


Se puede dar el caso también, aunque es poco común, donde las consonantes coincidan pero las vocales sean las letras mal representadas.


I21. Escrituras alfabéticas algunas fallas en valor sonoro convencional: Los errores grafofonéticos de su escritura son menos frecuentes, generalmente se presentan en sílabas trabadas o mixtas, a razón de un error en cada palabra o por cada dos palabras, aunque puede ser menos frecuente.



I22. Escrituras alfabéticas con valor sonoro convencional: También conocida como escritura silábica funcional, sólo se presentan errores polivalentes, siendo los errores grafofonéticos muy poco comunes, o en el mejor de los casos, inexistentes. Cada letra escrita coincide correctamente con el sonido correspondiente.



NOCIÓN DE ESTABILIDAD DE PALABRA


Esta noción es importante considerarla al momento de realizar un dictado, para ello es necesario, al momento de dictar un enunciado, dictarlo incluyendo una de las palabras dictadas, en los ejemplos citados se tomó esto en cuenta al dictar los enunciados.


Un niño aplica la noción de estabilidad de palabra cuando se ha dado cuenta que una de las palabras que integra la oración dictada ya la escribió anteriormente en el dictado, por lo que tiende a copiarla de la lista para incluirla en el enunciado, ya sea al final o al inicio de su escritura.


Ver Artículo

https://escritoriodocente.wordpress.com/about/


Entradas destacadas
bottom of page